DOCUMENTALES: ALIVE INSIDE

 

Todo el que ha tenido un familiar con Alzheimer o demencia, sabe lo duro que es ver como una persona que amamos comienza a ensimismarse y a perderse en el laberinto de su psique, que esa persona nos vea a la cara y no nos reconozca, para algunos, es una muerte en vida. Este emotivo documental nos cuenta la historia de estos pacientes, pero desde una perspectiva un tanto particular, desde la música.

La cámara de Michael Rossato-Bennett nos muestra el poder de la músico-terapia en el tratamiento del Alzheimer, es difícil que no derramemos lágrimas cuando vemos como los ojos de un paciente catatónico vuelven a la vida al escuchar su banda favorita o las canciones que tuvieron un significado importante en su vida; como por arte de magia, estas personas comienzan a bailar, a cantar, celebrar, a hablar de su pasado y a sonreír, es como si siempre hubiesen estado allí, dormidas, esperando por el sonido del despertador.

Lo cierto es que este hallazgo no es nuevo, por años la psiquiatría ha manejado la teoría de que las memorias vinculadas a emociones, como las que se generan con la música, son mucho más resistentes al deterioro cognitivo. Aquí es donde el documental trabaja en una segunda dimensión, mostrándonos la sobre dependencia de la psiquiatría en los psicofármacos, en parte por la poderosa influencia que tiene la industria farmacéutica sobre la medicina, y por otra, por una rígida estructura burocrática que hace extraordinariamente difícil la incorporación de nuevas formas de tratamiento a las casas de retiro.

Por supuesto, el documental no puede tocar el tratamiento de las personas de la tercera edad sin abordar el tema de las casas de retiro, la obra muestra de forma cruda y un poco viciada, como las casas de retiro sirven como un depósito para la sociedad, el lugar donde colocamos vejestorios que nos estorban, pero que son lo suficientemente valiosos como para no deshacernos de ellos. Puede que este símil suene un poco duro, pero es difícil no sentir rabia y frustración al ver ancianos esperando a los familiares que “están de vacaciones”, esperando para ser llevados a casa, o a los pacientes que no se les permite salir de las premisas por “su seguridad”, en Alive Inside la casa de retiro no es un lugar de confort y cuidados, es una prisión para aquellos que han sido robado de su identidad y son valorados únicamente por su senectud.

 

Fuente: https://hipertextual.com/

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