Historias de María Juana

Para Liria (homenaje a una niñera), por Gerardo Gerbaudo

Gerardo Gerbaudo nos contó su tierna historia.
Aquí la compartimos.

"Un día como tantos, hace mas de 20 años , un joven quiso expresar su agradecimiento a la mujer que lo cuido desde que era bebe  hasta que ella se hizo "grande", para ese entonces  era muy jovencita casi una niña, porque Liria tenia 13 años cuando nació Gerardo y es allí donde nació una relación de afecto, cariño, de celos, ternura, de agradecimiento, de amor...mucho amor. Fue Gerardo Gerbaudo quien un dia del mes de junio de 1988 escribió estos versos a Liria Gonzáles de Sánchez, su "nana".

 
PARA LIRIA


Como poder explicarte
solo sobre un papel, Liria
lo mucho que yo te quiero
si a vos nadie te fastidia,
desde niño me enseñaste
que hay que escaparle a la envidia
y refugiado en tus brazos
salí a enfrentarme a la vida.

 

El matadero, los peinados y otras costumbres, por Olga Fracheboud

Olga Fracheboud nos contó su historia que aquí compartimos.

"En estos días hemos escuchado muchas historias, todas muy lindas que nos recuerdan a María Juana en otra época. Sobre todo en nuestra niñez. Lo que les voy a contar comienza cuando  en nuestro querido pueblo había solo dos carnicerías, una era del señor Monateri y la otra, donde trabajo mi padre, tuvo varios dueños, recuerdo al señor Boffelli, al señor Sona y Losa, señores Rivolta y Soliani, esto fue durante 30 años mientras mi padre trabajo allí, luego se jubilo. La carnicería estaba ubicada donde hoy funciona la farmacia Bouzo.

De madrugada y con el farol a querosén en la mano, para alumbrar el camino, comenzaba su labor, esta consistía en desarmar las reses y cortar con sierra a mano los trozos de carne que luego repartían por el pueblo, el campo y hasta pueblos vecinos. El "vehiculo" utilizado era una jardinera tirada por dos caballos a los que no podía dejar solos porque se solían disparar.

A las 5 de la mañana comenzaba con el reparto, regresando al mediodía. Después de un pequeño descanso iban a carnear, trabajo este que se hacia al aire libre. Primero fue en el campo del sr. Boffelli y después en el campo de los señores Pell.

La gente tenia por costumbre ir al matadero porque en ese tiempo se regalaba el hígado, achuras, mondongo, patas, cabezas. Tenían sumo cuidado para que el animal este en condiciones para utilizar

las achuras, para ello el vacuno no debía tomar agua durante varias horas antes de ser sacrificado.

Cuando se inauguró el matadero municipal, hoy allí se encuentra el basural, era algo increíble..!! Estar bajo techo y con agua corriente! esto sucedió justo un año antes de jubilarse mi padre.

Anécdotas tenia muchísimas. Por las tormentas que soportaron, los caballos que se asustaban y tumbaban la jardinera, pero hay una que recordaba a menudo.

 

Gracias Santa Lucía, por Catalina Bonetto de Grasso

Catalina compartió y envió su historia.

"Voy a contar una historia que me contaba mi abuelo. Cuando el era joven trabajaba en el campo para lograr el sustento para su familia, y uno de sus hijos era mi papa. Cierto día comenzó de a poco a perder la vista, hasta quedar ciego completamente. Con desesperación fue al medico, pero su situación no mejoraba, fue entonces que empezó a encomendarse a Santa Lucia, que es la protectora de la vista. Rezaba mucho, hacia novenas pidiendo por su salud. Cierto día después de tres años de a poco comenzó a recuperar la visión. Fue entonces que pensó, como agradecer a Santa Lucia. Es así que decidió hacer una capilla en honor a ella, la hizo construir en un campo de su propiedad. La capilla es la que actualmente se encuentraa la vera de la ruta 13 frente a la cremeria que se encuentra entre Maria Juana y Estacion Clucellas, y dicha localidad. Esta capilla debe tener mas de 100 años y el pedía que siempre fuera alguien de la familia a rezar y encender velas en agradecimiento por su salud recuperada. Mi abuelo se llamaba Giovanni Francesco Bonetto, nacido el 1 de mayo de 1868, sus padres Giuseppe Fracesco Bonetto y Maria Martino.
Mi nombre es Catalina Bonetto de Grasso y tengo 87 años."

 

Los terrenos de Antaño, por Carmen Monasterolo de Maero

Carmen nos envió otra historia...

"Hoy quiero contarles una historia chiquita pero de mucha importancia para el progreso de nuestro pueblo. A fines de los años 40, casi les diría principios de los 50, cuando nuestro pueblo llegaba solo hasta la calle del Molino Boero y a partir de allí hacia el oeste era todo campo...!!! y pertenecía a la familia Monasterolo, quien fue una de las primeras familias fundadoras y colonizadoras de María Juana. Los campos eran sembrados con maíz  por los integrantes de la familia que luego cosechaban a mano con una lesna e iban depositando en una bolsa arpillera que sostenía entre sus piernas y luego apilaban frente a una casa pequeña  que estaba al borde  del camino donde residía uno de losa dueños. Los pequeños corríamos  entre altísimos maizales (o por lo menos así me parecían en ese entonces). Cruzando  la calle estaba el otro lote tapizado de hierbas de manzanillas con sus flores blancas de centros amarillos y su particular perfume donde mis primas y yo volvíamos a divertirnos corriendo sobre ellas  y llenándonos de su aroma y color. Mas tarde la familia vendió los campos y allí construyeron la villa "manzanilla" (hoy barrio Monasterolo) y Villa Tranquila, allí se alojaron obreros de la progresista fábrica Buriasco que en aquella época dio tanto trabajo y permitió el avance de Maria Juana."

 

De Vera a María Juana, por Dora Sanabria de Bertone

Dora Sanabria de Bertone nos envió su historia. Así la contaba.

"Hola Mónica! quisiera contarte que yo nací en un pueblito llamado vera , al norte de la provincia de santa fe. Cuando cumplí mis 4 años nos fuimos , con mi familia, un poquito mas al norte para trabajar. Allí mi papa destroncaba árboles. Junto con mis tres hermanitos , antes de ir a jugar, teníamos que hacer nuestras obligaciones , como por ejemplo, sacar agua con el malacate para darle de tomar a los animales. Éramos tan felices, a pesar de no tener muñecas, ni pelotas!!! Luego, cuando cumplí 8 años vinimos mis padres y 5 de mis hermanos a trabajar a un campo de esta localidad, el campo era propiedad del señor Arnaudo. Nuestro trabajo consistía en levantarnos a las 3 de la mañana para ayudar a ordeñar, hasta las 7 donde luego nos lavábamos e íbamos a la escuela de Estación Maria Juana en sulki. Hacíamos siempre 5 kilómetros por cada viaje. En el año 1963, nos mudamos a un campo cerca de Eustolia, donde teníamos  que cuidar a un hombre que se había quemado. Como estaba cerquita la escuela de Eustolia, allí fui hasta 3º grado porque mi mamá quería que trabajara en el campo y en el tambo con ellos.
Yo insistía mucho en no dejar el colegio, porque me gustaba mucho, pero no me dejaron seguir estudiando. Lo único que podía hacer y se lo agradecía mucho a mi mama, era todos los meses ella me dejaba comprar una revista y hacia podía leer y alfabetizarme lo justo y necesario como para defenderme en la vida.
Después en el año 1970, nos vinimos al pueblo de María Juana, pero para seguir trabajando. Un día pedían porteras para reemplazos en el colegio, y fui a anotarme. Cuando me pidieron el certificado de 7º grado y no lo tenia, sentí tanta impotencia y bronca, que decidí comenzar la escuela nocturna, donde daban clases los mayores que no tenían terminados sus estudios. Puse tantas ganas y dedicación que termine todos los años en uno .Mi señorita era Adiana Stratta de Seveso y la directora Rosa Elena de Costas.
Desde hace muchos años doy catequesis, esa es mi gran pasión, y le doy gracias a Dios  por haberme dado tanta fuerza de voluntad para querer aprender y ser lo que soy.
Gracias por permitirme contar mi historia."

 

Continúo recordando..., por Raúl Sánchez

Raúl Sánchez desde el sur argentino vuelve a escribirnos y deleitarnos con sus historias.
Aquí la compartimos con ustedes.

"Hola Mónica, tal como acordamos en los mensajes de texto, seguiré recordando en esta oportunidad los negocios de antaño.- Hoy quedan algunos de los edificios, otros han sido refaccionados, otros modernizados y otros directamente no existen (correos, por ejem.)

Al ser el mayor, me correspondió desde muy pequeño realizar los “mandados”, a muy temprana edad, iba a la verdulería “Andresito” (así le decíamos) de don Andrés Manías que quedaba a continuación de la casa de Gallo que está frente a la UOM (Reitero, no se los nombres de las calles, y por otro lado en cada pueblo se manejan mejor la direcciones por estar “al lado de “ o “frente de”), creo que la propiedad era de esta última familia. Allí atendían ambos y sus hijas Bayita , que hoy ya no está y la hermana mayor que no recuerdo el nombre y lo sorprendente del caso es que ambas se casaron con personas del mismo apellido sin ser familiares, cosa rara en tan pequeño pueblo, tuvieron de empleada a la hermana mayor de Edit Cena mi compañera de secundario.- Allí casi siempre lograba que me dieran alguna fruta “pasada”, imposible para mi casa en esos tiempos salvo la fiesta de fin de año, así que disfrutaba por el camino la misma.- Otro negocio fue Casa Torasa, de ramos generales que repartían con carro a caballos los pedidos casa por casa, tiempos del “todo suelto”, los distintos tipos de fideo, el azúcar que ponían  en grandes cajones y se embolsaban en aquellas bolsas de papel madera, se formaban terrones de ella los cuales en casa teníamos la costumbre de soparla en la leche hervida, pero fría a la cual se le formaba la espesa crema y así comíamos ambas cosas.- Luego cambiaron la firma por Bertone y Campanero, que creo eran empleados, para luego terminar siendo Bertone, Campanero y Lora. Como todos saben ocupaba el edificio de Bomberos de María Juana.- Frente  a ellos estaba el taxista Don Cena, padre de Omar Cena a quien conocimos más, el otro taxista era Don Poli.- Épocas difíciles pues muchas veces a cualquier hora tenían que partir a otros pueblos para la atención de las parturientas, en nuestro caso una vez con una terrible tormenta a San Vicente donde nació Graciela,  quien hoy vive en Córdoba, y así muchas anécdotas de la época pre-pavimento.- frente al colegio de hermanas estaba la Imprenta y Librería Pignata, cita obligada de todo alumno.- Unos cuantos años más tarde abrió una igual, al lado de la cada del Dr. Fessia, Don Bauducco el padre de Pichinin, mi compañero.- Otro negocio también de Ramos Generales fue el de Peretti, que tenía en la vereda un surtidor que en la parte superior eran semejante a botellones, los cuales recibían mediante una bomba el combustible (no recuerdo si era nafta o kerosene, porque creo que de este tenía el despacho en la parte trasera del negocio), luego con la cantidad requerida era vertida mediante una manguera en el recipiente, ocupaba prácticamente cuarto de manzana donde hoy está el chapulín, el Asilo (es?), y llegaba esa propiedad hasta la casa del Dr. Guardamagna, odontólogo que e tenía una fenomenal pajarera con cientos de canarios, cotorras, etc. Hoy hay otro profesional en esta última propiedad.-

 
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